El Personaje.

Coronel Carlos Félix Escayola.

Durazno, Tacuarembó, Porto Alegre y Catalunya. "No olvidemos que los Escayola (Juan y Pablo) salen de Sabadell en 1836, vienen a Uruguay y se instalan en Durazno. Luego llegan con los Latorre y Oribe al "Sitio de Montevideo", donde nace Carlos Féliz Escayola Medina, y regresan a Durazno. Su padre muere en 1851 prematuramente y la familia se traslada a Laureles del Queguay, ahí su hermana se casa con el General Netto. En 1864 Escayola acompaña a Netto al Sitio de Paysandú, un año después a la Guerra del Paraguay. Vuelve a Tacuarembó en 1866 y comienza su carrera política y tener tres esposas y 14 hijos legítimos.

En 1905 vuelve a Montevideo, donde morirá en 1915, poco antes de cumplir 70 años de edad.

En cada lugar hay algún rastro del coronel y su familia y el documental se ha ido construyendo de todos esos aportes”.

Carlos Félix Escayola Medina nació en Montevideo el 23 de octubre de 1845 y murió en la misma ciudad, el 25 de abril de 1915. Su padre, Juan Antonio Escayola, era un carpintero catalán y su madre, Bonifacia Medina, uruguaya, era de padre uruguayo y madre brasileña. Cuando Carlos era niño su padre muere y se trasladó con la familia al departamento de Paysandú (Laureles del Queguay), donde aprende a leer y escribir. En el año 1864 aparece en el sitio de Paysandú, del lado del Partido Colorado, junto al General Antonio de Souza Netto, unido a una hermanastra suya llamada María Escayola.

Juana Sghirla Balestra de Oliva

Luego participa de la Guerra de la Triple Alianza (1866), donde obtiene la escritura de algunas estancias entre Paysandú y Tacuarembó, entonces "San Fructuoso", afincándose en la ciudad de Tacuarembó. Allí es nombrado Jefe de Policía y se casa con Clara Oliva, hija del matrimonio Juan Bautista Oliva (Cónsul italiano en ese lugar) y Juana Sghirla, argentina. Con ella tiene dos hijos y, al enviudar se casa con su hermana, Blanca Oliva, con la que tiene cinco hijos. Uno de ellos, Washington, es ahijado del General Máximo Santos, quién nombra a Carlos Escayola con el título de Coronel del Ejército, en ese momento jefe político y militar de la región.

El árbol de Escayola.

Salta a la vista el inmenso árbol genealógico con la descendencia de Carlos Félix Escayola Medina (1845-1915). Se casó sucesivamente con tres hermanas de apellido Oliva: Clara (1850-1871), Blanca (1855-1886) y María Lelia (1870-1905). Catorce hijos son el resultado de esos tres matrimonios, pero se calcula que Escayola es padre natural de otros cincuenta, productos de relaciones extramatrimoniales.

Estando aún casado con Blanca Oliva, engendró con su hermana María Lelia Oliva, cuando esta tenía apenas 13 años, a uno de sus tantos hijos ilegítimos: Carlos Gardel.

Árbol Genalógico de Carlos Gardel.

Árbol genealógico.

El legado cultural de Escayola

"Siempre me pregunté por qué tenemos tantos referentes de la cultura que vienen de Tacuarembó", comentó el productor y realizador Ricardo Casas, en una entrevista realizada especialmente para Indexfoto.

"Hice un documental sobre Darnauchans, otro sobre Benedetti y la curiosidad crecía hasta que encontré la historia del Coronel Escayola y hallé una explicación: la cultura es una inversión de largo plazo. El coronel construyó un teatro de ópera en 1891, en Tacuarembó, además de ser él mismo encargado de fomentar la cultura artística en el departamento. Seguramente ese trabajo del Jefe Político de Tacuarembó generó un movimiento que dio sus frutos años después, y sigue dando", agregó Casas.

Carlos Escayola llegó a Tacuarembó en 1866, con 21 años. En 1880 obtiene el cargo de jefe político, que se equipara hoy a intendente, jefe de Policía y político del departamento. Entre tanto encuentran oro en Minas de Corrales y eso motiva un movimiento de dinero que convierte al norte de Uruguay en "La California del Sur". Carlos no sólo tenía que defender la frontera norte del país sino reprimir los levantamientos del Partido Nacional, opositor al gobierno. Pero al mismo tiempo dirigía grupos de música y teatro, organizaba reuniones musicales en su casa cada semana, tocaba y cantaba en los fogones con la peonada. Tocaba piano, guitarra y mandolina, fiel a la tradición musical de la familia Escayola.

En 1891, el coronel Escayola le encargó al ingeniero L’Olivier, de la Compañía Francesa de Minas de Oro del Uruguay, la construcción de un teatro de ópera. El Teatro Escayola era lujoso y tenía todas las comodidades de cualquier teatro europeo. En una época en que el gobierno construía edificios para la defensa, sobre todo en los lugares de frontera, en Tacuarembó se construyó un teatro. Costó unos 25.000 pesos, lo que significó un golpe grande para la fortuna del coronel. Las compañías de teatro y ópera actuaban en Río de Janeiro y después iban al Teatro Colón de Buenos Aires, pero antes hacían escala en Tacuarembó. El coronel programaba con mucha anticipación y las entradas se vendían en toda la región, inclusive en el sur de Brasil.

Las mujeres del Coronel (Juana, Clara, Blanca y María Lelia).

Blanca Oliva.

Cuando Carlos Escayola llegó a Tacuarembó conoció a Juana Sghirla Balestra de Oliva, once años mayor que él, y con quien se especula que eran amantes (y uno de los dos grandes amores de su vida). Juana era una argentina muy hermosa, que estaba casada con un señor mayor, cónsul de Italia en Tacuarembó.

La casa de Carlos y la de la familia Oliva-Sghirla se comunicaban por los fondos, y eran frecuentes las reuniones musicales en las que Juana y Carlos tocaban el piano a cuatro manos.

Se cree que ella iba casando a Carlos con sus hijas Clara, Blanca y María Lelia para mantenerlo cerca. También se especula que María Lelia, podría ser hija de Escayola. El parecido entre ella y la hija mayor de Escayola, nacidas ambas en 1870, es notorio. Carlos Escayola era, además, el padrino de María Lelia.

Clara Oliva

En 1868 se casa con la hija mayor de ésta, Clara Oliva, quien muere en 1871, dejándole dos hijas. Las niñas quedaron a cargo de su tía Blanca Oliva, con quien Escayola se casa en 1873, cuando ella cumplió los 18 años. Tuvieron siete hijos. Cuando se entera que María Lelia, su hermana menor, queda embarazada de escayola a los 13 años, decide no acompañar más a su marido, y después de varios intentos, se suicida el 31 de diciembre de 1886.

El doctor Mateo Parisí estaba casado con la segunda hija del coronel. Al ser el abogado de Escayola y hombre de confianza fue el encargado de negociar con Berthe Gardes la crianza de Carlitos, cuando le entrega los tres mil pesos de la época para tenerlo lo más lejos posible de Tacuarembó. Es bueno recordar que Berthe llega con los inmigrantes franceses, italianos y de las más diversas nacionalidades para trabajar en "La California del Sur". Pasa a ser planchadora de la familia Escayola y frecuentaba también La Rosada.

María Lelia Oliva de Escayola

María Lelia murió en 1905, con 35 años. Una mujer de la que poco se sabe, más allá de ser la madre biológica de Carlos Gardel. Comentan que cuando Carlitos vivió en la ciudad de Tacuarembó, ella pasaba en el charret y lo veía jugar en la vereda. Se sospecha una vida trágica, más allá de estar casada con el hombre más poderoso de la región.

El personaje político.

Carlos Escayola era integrante de una familia del Partido Nacional, los Medina tenían vínculos familiares con los Latorre y muchos de ellos vivían en el Depto. de Paysandú. Esto no fue impedimento para que Carlos se uniera al Partido Colorado, junto al General Netto, y luchara en el Sitio de Paysandú, incluso contra algunos integrantes de su familia, a los veinte años de edad. Esta afiliación le permitió relacionares con los líderes de ese partido, desde el Gral. Flores hasta el Gral. Santos, logrando instalarse en el norte del país, a cargo de la frontera con Brasil, controlando los límites del Uruguay a la vez que mantenía buena relación con los vecinos porque el Gral. Netto era brasileño.

Su doble condición de político y masón lo ayudó a ganar posiciones rápidamente en la administración política y administrativa de San Fructuoso, que luego se dividiría cuando la creación del Depto. de Rivera. Según Barrán el Uruguay salía de la etapa de la "Barbarie" para comenzar la etapa del "Diciplinamiento", donde el Partido Colorado y sus militares tuvieron mucha influencia.

Escayola no tuvo una formación militar convencional, no existía en la época la Escuela Militar, por lo que se lo encuentra como Guardia Civil y luego es nombrado Coronel, directamente por el Gral. Santos, en 1886. Su participación en la Guerra de la Triple Alianza, no como combatiente sino como escribiente, en esa época no todo el mundo sabía leer y escribir, lo coloca en lugares destacados, para instalarse en Tacuarembó entre 1866 y 1868 hasta 1910.

En ese departamento era una figura muy discutida. No era de nacido allí, sus jóvenes años tampoco ayudaban a imponer autoridad en medio de la barbarie, y sus opositores políticos hacían una permanente campaña en su contra. Algunos comentaban sobre su crueldad en el trato de opositores en todo tipo de conflictos, incluso mencionan una cárcel subterránea en la estancia Santa Blanca, a 25 km de Tacuarembó, en la frontera con Salto y Paysandú, para ocultar sus prisioneros. Algo similar ocurría con el Gral. Máximo Santos en Montevideo.

La versión de los colorados indica que fue un avanzado en su época, generando el progreso de la región y respetando los derechos humanos de todos los opositores, sobre todo cuando los vencía en enfrentamientos y batallas.

Lo cierto es que fue designado Jefe Político (hoy sería Jefe de Policía) de Tacuarembó en 1881, permaneciendo en ese cargo por diez años. No debemos olvidar que el Uruguay vivía en dictadura militar y Escayola era el encargado de administrar ese enorme departamento del norte del país, a como diera lugar.

Esta actividad se ve perjudicada por su afición a la música y el teatro, sobre todo cuando la construcción del Teatro Escayola, inaugurado en 1891, que lo distraían de sus funciones políticas, pero en realidad había una división en el Partido Colorado entre los partidarios de Santos y los de Tajes, básicamente cuando el cambio de mando en el Gobierno Nacional. Un general sucedió al otro en la Presidencia de la República.

El Coronel podía haber ejercido destacados cargos en el Partido Colorado, en determinada oportunidad José Battle y Ordóñez estuvo protegido por Escayola en Tacuarembó, pero los escándalos prolijamente ocultos y su dedicación al espectáculo teatral lo fueron apartando de la política.

El Don Juan.

Conviene aclarar que en el Siglo XIX era común que los caudillos políticos tuvieran muchas relaciones con mujeres de los lugares en que vivían y se desplazaban. Esto no era mal visto por la sociedad de la época, sobre todo en la Campaña. También era común que de esas relaciones nacieran varios hijos, algunos se reconocían y otros no. La Iglesia Católica tampoco generaba una oposición muy fuerte a esta realidad, creándose entonces el famoso “doble código moral” que amparaba la vida en familia, jurídica y religiosamente constituida, al tiempo que se mantenía una serie de relaciones, esporádicas y/o paralelas, de las que no se hablaba públicamente.

Carlos Escayola tenía esta relación con la Sra. Juana Sghirla de Oliva, una argentina tan bella como ambiciosa, y fue casándose con sus tres hijas que lamentablemente morían jóvenes.

La segunda esposa, Blanca, fue la única que se atrevió a desafiarlo, no sólo con sus intentos de suicidio sino con su enclaustramiento, Blanca casi no salía de la casa y no lo acompañaba a los actos públicos, ni siquiera cuando el Dictador Santos iba a Tacuarembó. A la muerte de su tercera esposa María Lelia en 1905, la cantante Pilar Moderell, que actuaba en el Teatro Escayola de Tacuarembó, se convirtió, virtualmente, en la madre de los hijos más jóvenes de aquel. El romance prosiguió luego en Montevideo donde en 1911 se produjo el divorcio de la artista con su marido.

Era un hombre apuesto, cuidadoso al extremo de su físico y vestimentas, sobre todo muy galante y seductor, siendo el comentario de todas las mujeres de Tacuarembó y alrededores. Ninguna se resistía a sus atenciones y muchas veces eran ellas las que provocaban su interés. El Coronel sabía desempeñar su rol de autoritario al tiempo que resultaba encantador, muchas mujeres comentaban como las recibía en el Teatro Escayola, acompañándolas hasta la butaca y ayudándolas a quitarse el abrigo.

Pocos días antes de morir contrajo una gripe, a los 69 años de edad, pero igual fue al Teatro 18 de Julio a ver una corista que conocía. Contaba un conocido suyo que, al verlo parado en 18 de Julio y Yaguarón, se acercó y le dijo:

- Buenas noches Coronel.

- Buenas noches Bianchi.

- ¿Qué hace usted aquí a estas horas, Coronel?

Y Escayola ni lerdo ni perezoso le respondió:

- Y... ¿qué quiere que haga un militar?: ¡La guardia!

Luego murió de neumonía.

A los pocos meses Gardel debutaba en ese mismo teatro.

El artista (entre la zarzuela y la zamba).

Se lo encuentra permanentemente en los fogones, cantando con su guitarra, rodeado de peones y amigos, los temas del folklore de la región. Como dijimos tocaba guitarra, mandolina y piano, conservándose su piano de media cola en el club de Tacuarembó.

Dirigía compañías vocacionales en “el galpón” de la Escuela Industrial de Tacuarembó, habiendo sido presidente de una comparsa carnavalesca durante tres años.

Al igual que toda su familia (hermanos, hijos y sobrinos), era un entusiasta de la guitarra y, en la estancia en ruedas de pericones y gatos que organizaba con los peones, cantaba versitos con mucho gracejo (y muy picantes según comentan sus contemporáneos) acompañándose siempre de su guitarra.

Para la construcción del Teatro Escayola invirtió todo su tiempo y dinero, gastando la fortuna acumulada en sus años de esplendor. Trajo los mármoles de Carrara, decorados de Francia, el equipamiento era a todo lujo con butacas de terciopelo y arañas de cristal. Los sótanos eran inundables como se estilaba construir estos teatros de manera que la acústica fuera perfecta. Gracias a la empresa de transporte de su propiedad no fue demasiado complicado traer los materiales hasta Tacuarembó, en carretas y, en los últimos tiempos, en tren que llegaba a Paso de los Toros. Luego de su inauguración se construyó la vía hasta Tacuarembó.

Los conjuntos de opereta, zarzuela y teatro que contrataba en su teatro eran de primer nivel, tanto que competía con el Teatro Solís de Montevideo y muchas veces Escayola lograba llevarlos primero a su Teatro. Este fue el primer lugar de Tacuarembó donde hubo luz eléctrica y sus espectáculos eran muy comentados.

Sus hijos comentaban mucho, cuando Gardel grabó el tema “El Moro”, en 1917, como la versión era idéntica a la que hacía el Coronel.

Las interpretaciones de Carlos Escayola eran muy populares y varios músicos se inspiraron en ellas para tocar. Se conserva una grabación realizada por Lauro Ayestarán en 1955 a Héctor Benavídez, donde toca en guitarra un tema escuchado a Escayola “Mazurca a Quinteros” seguramente inspirada en la batalla del mismo nombre donde varios colorados fueron emboscados por un grupo de blancos.

Actualmente vive un nieto de Escayola en Hamburgo, pianista de profesión, que no conoció a su abuelo pero heredó su afición por la música y recuerda los cuentos familiares de su madre, hija del tercer matrimonio del Coronel.

No podemos explicar la profusa generación de talentos artísticos surgida de Tacuarembó sin el antecedente de Carlos Escayola y sus actividades artísticas. Tampoco debemos olvidar a Carlos Gardel, que nunca actuó en el Teatro Escayola pero siempre iba a Tacuarembó.